¿Y SI LOS VECINOS NOS JUNTAMOS?[1]
Prof. Santos Félix Purizaca Sosa.
Me crié bajo los paradigmas de la década de los ochenta. Todo era organización y autogestión. Ya leíamos ¿En qué momento se jodió el Perú?. Analizábamos y debatíamos incluso con propuestas radicales que nos acusaban de soñadores. Nosotros trabajábamos organización vecinal. Fuimos incluso a Villa El Salvador y conversamos con María Elena Moyano, la teniente alcalde, sencilla y humilde. Nos animaba con sus experiencias.
Hoy en el nuevo milenio, volvemos a leer la encumbrada obra y seguimos creyendo en la organización de los vecinos como una forma de participar en ciudadanía. Sigo pensando en que es la mejor forma para hacer frente a problemas como la externa pobreza y la inseguridad ciudadana. Lamentablemente las autoridades nunca creyeron en este paradigma, de haber sido así, en estos momentos seriamos un país en donde el crecimiento económico tuviera impacto en el seno de los más humildes.
No es la primera vez que planteo este propuesta. En los años ochenta y noventa recorría las zonas de nuestra serranía como maestro. Me juntaba con mis jóvenes alumnos y campesinos varones y mujeres. Formábamos organizaciones y donde las había las estimulábamos a enbarcarse en proyectos de autogestión. Frías, Santo Domingo y Morropón son testigos de estas palabras. Hoy cuando regreso, aún recibo la gratitud de mis amigos a quienes encuentro como autoridades o ciudadanos involucrados en temas de ciudadanía.
Quien habla sigue trabajando en la docencia. Actualizándome para ser justo con mis aluimnas. Ellas se merecen maestros involucrados y en constante actualización, capaces de aceptar los desafíos del nuevo mileno. Esa también es una forma de luchar. Lamentablemente, ellas asisten a una década muy complicada en donde se habla de crecimiento económico expresado en cifras que no se sienten en sus bolsillos y en medio de una inseguridad en las calles que las ha llevado a refugiarse en sus hogares en donde tampoco se sientes seguras.
El aula es un buen espacio para seguir soñando en que un día los vecinos estamos juntos. Organizados. Enfrentando a la pobreza y a la delincuencia que se renueva y se aprovecha de algunos vecinos indiferentes que están a la expectativa que el Estado solucione los problemas. Nada más erróneo.
Asistí a la década de los ochenta. Quedé conectado a un paradigma que sigue trabajando en los sectores populares. El entusiasmo continua. El apoyo es poquísimo. Seguimos escuchando voces esperanzadoras, enbarcados en un proyecto de organización. Las sonrisas de las gentes de las zonas marginales nos dicen está prohíbido cansarse y desanimarse. Ahora contamos con un ejército de mujeres jóvenes que creen en Dios y su luz que nos guía y nos invita a hacer su Santo Reino entre nosotros. Esos corazones jóvenes saben de valores, de sencillez, fortaleza, eficacia y calidad. Saben de esfuerzo y gratitud. También saben que sus maestros son cada día mejores maestros intentando emular al Cristo.
El paradigma de la organización vecinal va a triunfar. Les invito a trabajar en él. Entonces podremos decir: ¡en que momento se transformó el país!.
[1] Artículo preparado para el Programa de Profesores Asesores del Ministerio de Educación.
RESPONDER:
1. ¿De qué trata la lectura.?
2. ¿A qué nos invita el autor?
3. Haz una lista de palabras nuevas, busca su significado en el diccionario
4. Elabora un RESUMEN. Aplica la secuencia expuesta en el enlace.
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